Ciencia

Tipos de polillas y medidas para combatirlas

Entre los diferentes insectos que  pueden encontrarse en una casa las polillas pueden representar un gran desafío al momento de encontrar estrategias para erradicarlas de manera definitiva, ya que muchas veces la desesperación por evitar que sigan echando a perder los muebles e incluso la misma casa lleva a que se actúe con poco conocimiento y por lo tanto no se logren buenos resultados.

Es fundamental aprender a diferenciar los tipos de polillas ya que esto permite determinar lo que estamos haciendo para favorecer su hábitat y posteriormente podremos establecer el camino para eliminar a estos animales que cuentan con todas las condiciones para transformarse en plagas que se dedican a comer absolutamente todo lo que encuentran.

Las diferentes especies de polillas

  • Tinea Pellionela. Corresponde a uno de los principales grupos en los que puede  clasificarse este insecto, se le conoce también como polilla portaestuche y es aquella que se dedica exclusivamente a multiplicarse y alimentarse de las prendas de vestir.
  • Tineola bisselliella. Aunque también tiene como objeto la ropa, esta especie en particular se distingue por dar preferencia a la lana, por lo que algunas personas se refieren a ella como polilla tejedora.
  • Trichophaga tapetzella. Esta especie habita las alfombras, por lo tanto corresponde a un insecto textil con gran poder de destrucción.

Si bien existen muchas más variantes de polillas, las mencionadas anteriormente equivalen a las que aparecen de manera más repetida en los hogares y demás ambientes.

Medidas para combatir las polillas

La idea con los consejos que vienen a continuación es tener a la mano maneras efectivas de prevenir las polillas porque cuando ya están presentes se debe buscar maneras de exterminio tales como químicos e insecticidas creados específicamente para este fin.

  • Guardar bien la ropa. No se trata únicamente de doblar o colgar, la idea es que al momento de almacenar una prenda esta se encuentre plenamente limpia y que de ser posible se encuentre cubierta por una capa de plástico que asegure que queda hermética. Aquella ropa que pasa mucho tiempo sin ser utilizada es la preferida de las polillas. Adicionalmente se sugiere poner saquitos de lavanda en los cajones y roperos ya que es un repelente natural.
  • Cuidar los muebles. Para este tipo de superficies el aceite natural de laurel suele ser bastante efectivo, también se recomienda limpiar cada rincón de los armarios con aceite de cedro o incluso simplemente poner trozos de esta madera en aquellas zonas que sean susceptibles.