Cómo erradicar el comunismo

 

El comunismo concebido como modelo económico o ideología política ha sido desde sus inicios un hueso duro de roer y erradicar. Dió origen, entre otras cosas, a la teoría de la contención y la teoría del dominó, como elementos fundamentales de la estrategia política de los Estados Unidos de Norteamérica y sus aliados occidentales durante la Guerra Fría.

Ambas teorías hicieron las veces de contexto, explicación y justificación para aquellas políticas intervencionistas en otros países cuyo propósito fundamental estuvo estrechamente ligado al cómo parar el comunismo. Hoy en día, aunque cada vez en menor medida, existen todavía algunos adeptos a este caduco y fracasado modelo político, económico e ideológico.

Doctrina de la contención

Surge a propósito del quiebre de la base que la Unión Soviética y su gobierno comunista intentaban expandir a países en los que imperaba el modelo capitalista. Después de la Segunda Guerra Mundial la URSS extendió su dominio a países del Este y del Sur de Europa, además de China y Corea.

Su origen se remonta al año 1947 cuando los Estados Unidos asume la ayuda económica para Turquía  y Grecia, evitando así la expansión regional comunista impulsada por los soviéticos. Partía del principio y la convicción de que el hecho de que se extendiese más allá de las fronteras sería un franco ataque a la seguridad nacional de ese país.

Básicamente esta teoría tiene que ver con lo que se conoce comúnmente como el  “cordón sanitario” de Europa para impedir a toda costa la expansión de la revolución soviética tras el triunfo de los bolcheviques en 1917.

Teoría del dominó

De acuerdo a esta teoría si un país de determinada región del mundo se convertía en  comunista, los restantes que conformaban la región a la larga terminarían viéndose influenciados por este modelo, conllevando de esta manera a la pérdida no solo de un país sino de una región entera.

La primera vez que se hizo referencia pública a esta teoría fue en el año 1954. Los Estados Unidos de Norteamérica, después de la Segunda Guerra Mundial, comenzó a brindar apoyo financiero, a sus vecinos, con el firme propósito de evitar que los países de la región cayeran en las garras del comunismo. La ayuda económica ofrecida por USA a gobiernos contra revolucionarios o anticomunistas de centromérica, es muestra fehaciente de las acciones adelantada en contra de los regímenes comunistas que han sobrevivido.